Parque Nacional Los Glaciares
El
Parque Nacional Los Glaciares, declarado Patrimonio Natural
de la Humanidad por la Unesco, está
ubicado
al sudoeste de la Provincia de Santa Cruz y limita con Chile. Contiene
47 glaciares entre ellos el
Upsala,
Spegazzini,
Mayo,
Perito Moreno (todos desaguan en el Lago Argentino),
Onelli,
Ameghino y
Frías (cerca de la costa del Lago Argentino).
También alberga a los lagos
Argentino,
Roca y
Viedma.
Desde muchos lugares del mundo llegan turistas atraídos por las múltiples
variantes que ofrece aquí el turismo de aventura o simplemente la
más calma observación del entorno y de la vida animal.
La
belleza del bosque
y los lagos, sumada a la espectacular presencia de los glaciares
convierten a la zona en una de las más apreciadas de Argentina. Los
miles de kilómetros que la mayoría de los turistas deben hacer quedan
en el olvido cuando están ante los pies del
Glaciar
Perito Moreno y del
Upsala
o cuando llegan a escalar el
Cerro Torre o el
Fitz Roy.
Los primeros pobladores de los alrededores fueron los AoniKenk (habitualmente
los conocemos con la designación que le dio el hombre blanco "tehuelches").
Se dedicaban a la caza de guanacos y ñandúes y recogían raíces, semillas
y hierbas para alimentarse. Los primeros marinos arribados a estas
tierras fueron Fitz Roy y Darwin a bordo del navío Beagle. A partir
de allí también lo hicieron Luis Piedrabuena, Gardiner, Feilberg y
Francisco Moreno.
El clima, factor fundamental para considerar cuando visitamos la zona, es frío
y los vientos llegan a los 120 km/h en la primavera y el verano, por lo cual el
mejor aliado es la ropa de abrigo y el rompevientos. También es importante
tener siempre mucha precaución cuando se recorren estas rutas ya que son de
ripio y la nieve y el hielo a veces se tornan problemáticos.
Dentro del
Parque Los Glaciares, la lenga es uno de los árboles
preponderantes, característico además de toda la zona sur del país
donde abundan las lluvias. Además se encuentran otras especies: el
notro o ciruelillo que en primavera y verano se llena de flores rojas
dando un colorido especial al bosque; los cohiues de Magallanes o
guindos aparecen al adentrarnos hacia el oeste, de hojas perennes
puede llegar a los 30 metros de altura; canelos, cipreses, álamos
y sauces completan los árboles de la zona. Dentro de las plantas más
vistosas se encuentran las arvejillas de color violeta, las orquídeas
amarillas y blancas. Por supuesto en la región abunda el calafate,
arbusto espinoso de un fruto azul de exquisito sabor que se come natural
o en dulces.
Mientras se
recorre
el Parque Nacional es común ver animales que escapan ante los
rumores de visitantes: zorros grises y colorados, éstos últimos no
muy queridos por los estancieros ya que en épocas de sequía cuando
las pasturas escasean y, por ende, las aves y roedores, los zorros
buscan las ovejas como alimento; los guanacos, camélidos de color
canela que se pueden encontrar en toda la Patagonia; las rápidas liebres
que además, deben cuidarse de los cazadores ya que esta práctica es
bastante común por ser un alimento apetitoso; los zorrinos quienes,
aunque a veces no se ven, se perciben por el olor fuerte y desagradable
que emana cuando se sienten agredido; los piches (algunos los conocen
como armadillos) cuya carne es muy buscada por la gente de la zona;
los ciervos y los pumas son especies más difíciles de ver, ya que
su número va en disminución.
A pesar del interés que despiertan
estos animales, ninguno se compara al cóndor que, con la envergadura de
sus alas y su particular vuelo, nos maravilla al pasar en lo alto. Aguilas,
caranchos, chimangos y avestruces, como así también bellos cisnes de cuello
negro y los rosados flamencos que habitan en los lagos, son parte de la
fauna de la zona.
Los Glaciares
El Hielo Continental Patagónico posee una superficie de 17.000 km2.,
una gigantesca masa de hielo que se convierte en algunos lugares en
numerosos glaciares. El
Hielo Patagónico Norte corresponde
a Chile, con su
Monte San Valentín de 4.060 metros como el
más alto, y el
Hielo Patagónico Sur es compartido por Argentina
y Chile.
Estas masas de hielo de tipo Indlansis -hielo entre las montañas-
recubren los valles desde los 1.500 metros. Los más conocidos y de
fácil acceso son el
Moreno y
Upsala, en Argentina, y
el
San Rafael, en Chile.
El Glaciar Perito Moreno
Ubicado al Sudoeste
de la Provincia de Santa Cruz, es uno de los atractivos naturales
más importantes de Argentina. Posee una longitud de 30 kilómetros
y una superficie de 257 km2. La impresionante magnitud de esta masa
de hielo, que nosotros suponemos "flota" sobre el
Lago Argentino,
y que llega a los 70 metros de altura sobre la superficie del agua,
te deja sin aliento cuando estás frente a el.
Las aguas del lago son muy frías -entre 4 y 6 grados- y mantiene un color
especial por las partículas minerales que provienen de los choques del glaciar
contra el lecho rocoso.
El recorrido hasta el glaciar, por cierto se llega muy de cerca de él hasta
sentir el frío que irradia, se puede realizar caminando a través de pasarelas y
miradores. Aunque hace mucho tiempo no se producen desprendimientos - hay
desprendimientos menores continuamente- es conveniente respetar las sendas
marcadas y no desviarse de ellas, para evitar accidentes, que alguna vez
ocurrieron.
El Glaciar también ofrece la posibilidad de ser
recorrido
en embarcaciones que navegan por el
Brazo Rico del Lago,
donde las mismas se acercan bastante a la pared del glaciar. La
excursión
incluye un trekking por el hielo de unas dos horas con calzados especiales.
Esto es muy recomendable, ya que la experiencia de caminar sobre estas
impresionantes "montañas de hielo" relaja y te invita a vivir la naturaleza
a pleno. Hay posibilidad de realizar
recorridos
más extensos conociendo la
Cascada del Río Moreno y también
se organizan expediciones para los de técnicas más avanzadas.
También es posible
visitar
una estancia, y conocer las actividades cotidianas de la vida
rural o pescar en el Lago Argentino (para ello hay que adquirir un
permiso en la
Oficina
de Parques Nacionales: Avenida Libertador 1302, El Calafate).
A pesar de que muchas veces se cree que el Glaciar debe su nombre a haber
sido descubierto por Francisco Moreno, un naturalista y geógrafo argentino
que recorrió y estudió gran parte de la Patagonia y fue perito en cuestiones
limítrofes con Chile, éste nunca llegó a conocerlo. Fue el Teniente Iglesias,
encargado de realizar estudios para el Instituto Hidrográfico Argentino,
quien en 1899 lo nombra Glaciar Perito Moreno.
Los desprendimientos del Glaciar Perito Moreno
La ruptura del Glaciar Perito Moreno representa uno de los fenómenos
naturales más impresionantes, ya que es muy difícil poder estar cerca
de accidentes naturales sin sufrir daños, como en el caso de estos
desprendimientos. Por qué se producen los rompimientos? El glaciar
al tocar la
Península de Magallanes obstruye la comunicación
entre el
Brazo Rico y el
Canal de los Témpanos. Así
el Brazo Rico al quedar atrapado y continuar recibiendo agua de lluvia,
nieve y hielo aumenta su nivel, el cual genera una presión sobre la
masa de hielo.
El agua va filtrándose poco a poco en la zona que el hielo tiene contacto con la
tierra. Este paso de agua va generando un túnel que se va agrandando hasta
desprenderse: así se produce el rompimiento del glaciar. En febrero de 1940 el
Glaciar se produce el primer rompimiento atrayendo desde entonces la atención
de geólogos y turistas. A partir de allí se produjeron fenómenos similares en
1942, 1947, 1949, 1952, 1953, 1956, 1970, 1972, 1975, 1977, 1980, 1984 y la
última fue el 17 de febrero de 1988: nunca más hasta la fecha se ha producida
una ruptura del glaciar, para tristeza de quienes no tuvieron la oportunidad de
vivirlo anteriormente. Como puede apreciarse es prácticamente un mito que el
glaciar rompiera cada cuatro años. Los especialistas no pueden anticipar si
existirá en un futuro un nuevo desprendimiento de masa glaciar en el Perito
Moreno.
En varios lugares de
El Calafate es posible conseguir documentación
y filmaciones de la última ruptura del Glaciar, ya que estudiosos
y canales de televisión nacionales e internacionales esperaron pacientemente
durante semanas y meses que se produjera el fenómeno. También muchos
visitantes tuvieron la oportunidad de presenciarlo cómodamente ubicados
en los miradores.
El Glaciar Upsala
Su nombre hace honor a la ciudad sueca cuya Universidad patrocinó
el primer estudio geológico de la región. Si bien en la
excursión
lacustre sólo se observa la lengua terminal occidental, el Upsala
consta de dos. Cada una mide unos 4 kilómetros de ancho; la superficie
del glaciar es de 870 km2 (casi 4 veces el tamaño del Perito Moreno)
y su longitud de 60 kilómetros (dos veces más largo que el Perito
Moreno y el más extenso de Sudamérica).
Las
embarcaciones
que parten desde Puerto Bandera, navegan por el brazo norte
del Lago Argentino hasta el Glaciar Upsala. Durante el recorrido se
van dejando atrás pedazos de hielo que flotan en el agua enmarcando
el viaje de un colorido especial que varía entre el blanco intenso
y el azul.
La embarcación se detiene muy cerca enfrente de la pared del Glaciar para que
los visitantes puedan contemplar el espectacular paisaje y oír, en medio de un
gran silencio, los pedazos de hielo que se van desprendiendo a lo lejos.
Al regresar, se pasa por la
Bahía Onelli, donde se hace un
mini trekking hasta el Lago para observar los Glaciares
Agassiz,
Onelli y
Bolado.